Cómo funciona
El MAOP logra la destrucción total de contaminantes orgánicos persistentes mediante la interacción finamente ajustada de Plasma Frío y una mezcla Peroxi. Esta combinación genera especies oxidantes reactivas (ROS) de alta densidad y electrones solvatados directamente en la matriz acuosa, sin extraer el contaminante de la fase líquida.
El entorno sinérgico facilita la ruptura del enlace Carbono-Flúor (C-F) — el enlace de mayor entalpía en química orgánica, responsable de la persistencia extrema de los compuestos PFAS. El proceso opera a temperatura y presión ambiente, proporcionando condiciones oxidantes equivalentes al agua supercrítica, la electrólisis o la incineración térmica.
Mecanismo de reacción química
A diferencia de las tecnologías de separación de fase (GAC, IX, OI) que solo concentran los contaminantes, el MAOP es una química de destrucción terminal. Tres vías de reacción secuenciales impulsan la mineralización completa:
Propagación radical in situ — La activación plasma-peroxi genera una mezcla potente de compuestos peroxi, superóxido y otros radicales. Esto garantiza una alta frecuencia de colisión con los contaminantes objetivo en todo el volumen del agua.
Disociación de enlaces y defluoración — El proceso está sintonizado con las frecuencias de resonancia de los grupos orgánicos, induciendo excitación y posterior ruptura homolítica del esqueleto C-F de las especies PFAS.
Vía de mineralización — Las cadenas intermedias resultantes sufren rápida descarboxilación y posterior oxidación. Los productos finales principales son iones fluoruro y CO₂ — sin subproductos persistentes.
Especificaciones de ingeniería y rendimiento
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Tiempo de tratamiento | 2–5 minutos hasta por debajo del límite de detección |
| Rango de concentración PFAS | 50–1.000 ppt (etapa única) |
| Condiciones de operación | Temperatura y presión ambiente |
| Pretratamiento requerido | Ninguno |
| Ajuste de pH | No requerido |
| Etapa de filtración | No requerida |
| Reactivos residuales | ~1–5 ppm de peróxido + ozono residual (compatible con agua potable) |
Resistencia a la matriz: La cinética de reacción se mantiene robusta en un amplio rango de co-impurezas inorgánicas — sin necesidad de pretratamiento.
Monopaso y listo para flujo continuo: El sistema opera como unidad autónoma y puede integrarse sin problemas en cualquier infraestructura de tratamiento de agua existente.
Ventajas clave
- Destrucción terminal — no separación ni concentración de PFAS
- Alcanza valores por debajo del límite de detección (50–1.000 ppt de PFAS) en 2–5 minutos
- Sin preconcentración, sin modificadores de pH, sin etapa de filtración
- Opera a temperatura y presión ambiente
- Compatible con infraestructura existente — no requiere obras civiles importantes
- Solo trazas de residuos: ~1–5 ppm de peróxido y ozono residual, ambos compatibles con agua potable
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